Hay montones de personas que les pasa, ¿verdad? No parece algo grave. Es más, normalmente para las personas que lo padecen, no lo es. Lo verdaderamente grave es aquello que nos produce insomnio, esa pesadilla que está tan arraigada a nosotros que por mucho que nos zarandeemos no se nos despega, como las pulgas de los perros. Esa sombra que todos tenemos, que cada vez se alarga más y mas, y nos sigue allá donde vayamos; esa bola en el estómago que nos lo revuelve y nos da malestar; esa carga que pesa como cien pianos atados y arrastrados con los cojones; esa mentira que debes guardar para no decepcionar ni destruir a tu gente.
martes, 6 de septiembre de 2011
miércoles, 27 de julio de 2011
Resolución
lunes, 18 de julio de 2011
Pañuelos de papel
jueves, 7 de julio de 2011
El tránsito real o la supresión de la democracia.
domingo, 3 de julio de 2011
Futuro inexistente
Nunca pienso en el futuro. Llega enseguida. (Albert Einstein)
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Existe una canción de Dorian (El Futuro no es de Nadie) en la que la letra nos dice que el futuro, como bien dice el título, no es de nadie, que no existe el futuro. [El futuro no es de nadie/ El futuro no existe / El futuro no es de nadie / Mi futuro es mi presente]
Y pienso yo, ¿Qué es el futuro? ¿Una meta? ¿Una esperanza? ¿Algo que sabes que va a ocurrir? ¿De verdad sabes con exactitud lo que te va a ocurrir dentro de 5 minutos?
Los planes siempre se pueden joder, se pueden ir al traste en cualquier momento. El futuro puede ser cualquier cosa, puedes morir mañana, puede tocarte mañana la lotería, puedes perder a tu gato, puedes suspender por dos décimas un exámen, y todo son circunstancias imprevistas. Y es que el futuro es impredecible, si únicamente miramos al futuro, nos daremos con un canto en los dientes, puesto que el futuro no lo es todo, hay que saber saborear el presente. Es mejor saber vivir del Carpe Diem, pero sabiendo dónde está el límite.
lunes, 27 de junio de 2011
Sobre el individuo moderno.
miércoles, 22 de junio de 2011
Prejuicios podridos
viernes, 17 de junio de 2011
El Estado de Derecho ha muerto.
Títeres o demonios, todos caben en este juego. El problema no es que sientan que no son representados, algo más que cuestionable. El problema reside en la liberación de la conciencia. Cuando un individuo decide contrariar la estructura establecida entra en el terreno de la libertad, sentirse libre no tiene por ende la cualidad del bienestar, incontables ejemplos ratifican esto. Si la presión pacífica no es suficiente habrá que establecer otros cauces. Si no se garantizan otros cauces, que sean reales y conducentes a un cambio real no queda más opción que los actos de fuerza. Está en cuestión la toma de decisiones de todos y para todos, si no existe voluntad política y mediática de desarrollar un cambio activo qué solución queda.