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martes, 6 de septiembre de 2011

Diario de alguien que no puede dormir, o cómo desvariar sin llegar a parecer un loco - No puedo dormir.

Hay montones de personas que les pasa, ¿verdad? No parece algo grave. Es más, normalmente para las personas que lo padecen, no lo es. Lo verdaderamente grave es aquello que nos produce insomnio, esa pesadilla que está tan arraigada a nosotros que por mucho que nos zarandeemos no se nos despega, como las pulgas de los perros. Esa sombra que todos tenemos, que cada vez se alarga más y mas, y nos sigue allá donde vayamos; esa bola en el estómago que nos lo revuelve y nos da malestar; esa carga que pesa como cien pianos atados y arrastrados con los cojones; esa mentira que debes guardar para no decepcionar ni destruir a tu gente.

miércoles, 27 de julio de 2011

Resolución


Me había dicho tantas veces que tenía que decidirme por qué hacer con mi vida que ya nada tenía sentido. La repetición constante de esta pregunta había conseguido que careciera ya de sentido alguno puesto que cada vez que la planteaba estaba seguro de que sería la última vez que me la formularía, o al menos que durante una larga temporada no tendría que acudir a hacerme esta pregunta.

Los días se sucedían, caminaba indistintamente hacia arriba o hacia abajo; de ninguna manera alcanzaba una respuesta clara, solo sabía que la quietud era la perdición, si no estaba en movimiento era muy probable que muriese en algún momento. El movimiento avivaba la razón de mi existencia y la quietud ahondaba aún más en mi sentimiento de perdición, compañero mío a lo largo de toda mi infancia.

En este instante carezco de fuerzas para encontrar la verdad, las cosas se suceden por la inercia; ésta se alimenta de las fuerzas del exterior, de las energías que muchos tienen por cambiar la verdad inmutable por su verdad, bastante más maleable y volátil. Los días se suceden porque así está establecido, si no, creería estar viviendo el mismo día una y otra vez; una constante luz que refleja la actividad y la velocidad del tránsito humano hasta donde podemos ver, y apagada esta luz cegadora, la oscuridad, reflejo de la nada más absoluta, me recuerda que un amigo puede cambiar sobremanera de un instante a otro del día establecido. La noche me recordaba a una ensoñación en la que nosotros controlamos nuestros pensamientos al extremo, pensamos lo contrario al día y una vez acabado este, parece que no quisiéramos recordar nada de lo ansiado durante el instante de oscuridad. Cuando llega el día es hora de arrepentirse y ya la próxima noche volveré a cuestionarme cosas, que nuevamente me harán arrepentirme.

La noche está en plena oscuridad y por el contrario ahora lo veo todo más claro. Necesito salir de la rueda que gira y no me permite parar. Quizás deba pararme para comprender por qué me muevo, si no me detengo ni un instante llega un momento en el cual no sé ni porqué empecé a moverme. Aprovecharé esta noche para contrariar al día y por la mañana ya tendré tiempo de arrepentirme.

lunes, 18 de julio de 2011

Pañuelos de papel

A veces, me da por pensar demasiado, quizás. Y es que mientras hablo con varios colegas por MSN no he podido evitar hacerme esta pregunta: ¿De verdad la vida es tan fría, tan cruel en su propio egoísmo?

Siempre, desde muy pequeña, he pensado que algo malo ocurría donde yo vivía, que el mundo no podía ser tan injusto. Pero, ahora que soy quizá un poco más madura, me doy cuenta de que no es sólo mi pueblo, esto va mucho más allá. Quizás las películas y las historias de los cuentos me han comido la cabeza, quizás todo eso sea pura fantasía. Y me deben haber comido muy mucho la cabeza cuando no me entra en la cabeza la idea de amigos de usar y tirar, novias de usar y tirar, hoy en día, todo es de usar y tirar... ¡Como los pañuelos de papel! ¿En dónde quedó la idea de los amigos de toda la vida que siempre están ahí cuando los necesitas? ¿En dónde quedó el amor que realmente lo vale, que lo vence todo? Parece haberse destruido con un pequeño soplido. Y sinceramente, incluso me dan ganas de irme a vivir a una de esas tribus africanas casi extintas hoy en día, ¡Por nuestro egoismo! No es que quiera ser aguafiestas, pero no solo estamos jodiendo a los demás, estamos jodiendonos a nosotros mismos también.

Mi madre, desde muy pequeña, me había enseñado que la comida cuando no se hacía con cariño, sabía muy diferente, aunque tuviera las mismas especias e ingredientes, las mismas cantidades. Pero abandonamos la comida que nos da nuestra madre para irnos a por la comida rápida que para mi gusto, no es otra cosa que basura.

Pero claro, es de inocentes darle el mismo cariño a todo el mundo. Y en eso, hay que ser más listos que los zorros.

jueves, 7 de julio de 2011

El tránsito real o la supresión de la democracia.


No quiero tener un rey y tampoco siento que aquél que lo estima tenga una razón de peso para que vea en su discurso un grado aceptable de justificación. Mi rey es mi intelecto, quien gobierna sobre mi razón y sobre mi juiciosa voluntad, a su antojo elige y selecciona lo más oportuno haciendo que tenga atino o no en mi acción. Si fallo en mi elección la estructura estatal sabrá ponerme las trabas pertinentes y si acierto sabrá recompensarme dentro de sus límites bien determinados. Pero cuando el sistema político se equivoca no hay una conciencia que acometa la acción de reprender tal acto, se encierra en sí mismo quizás por miedo o intolerancia. Se hace camino al andar, evidentemente; el camino ya ha terminado y es hora de actuar.

Nos encontramos en el año 2011 y una figura destaca por encima del resto, la elección se desvanece ante una burda justificación: el bien común. Este argumento de tan notoria presencia en el discurso retrógrado actual es la causa que corrompe cualquier intento de lucidez ante tal afrenta a la libertad pura. Si alguien sobresale por encima del resto, eso no es democracia; si alguien tiene el privilegio de atesorar por encima del resto, eso no es justo; si la voluntad de una sola persona reclama su independencia de aquello que es representado por un títere real, entonces, ¿qué nos queda?, Abdicación inmediata o descrédito absoluto de esa democracia. Y si el descrédito está ahí patente, y prosigue en la refutación de esa injusticia, ¿qué hacer? Por mi parte, obviar la naturaleza de la democracia como pura, pues en su más sencilla expresión falta a la verdad: ni somos todos iguales, ni me convencerán de lo contrario. Vería cualquier intento de independencia o cualquier acto de violencia en la misma consonancia a la propia figura del rey, demostrándose de manera directa una falta de libertad, un principio de desigualdad, y un menosprecio a la ciudadanía que, con tanto esmero llena su mente con palabras vacías y miradas embaucadoras.

Para el año que viene… empecemos por ofrecer la libertad igualitaria que han dicho que tenemos. El principio marca el después, si no, aceptaré el conflicto como un arma que consiga después un principio plano, llano e inalterable al desmán del que hoy impide ser al títere real igual al resto, y por supuesto, me impide a mi no ser libre, sentirme vasallo de un rey que solo puede continuar ahí por voluntad política, la verdad, inmutable ante la política, hace tiempo que se desvaneció de sus majestades.

domingo, 3 de julio de 2011

Futuro inexistente

Nunca pienso en el futuro. Llega enseguida. (Albert Einstein)

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Existe una canción de Dorian (El Futuro no es de Nadie) en la que la letra nos dice que el futuro, como bien dice el título, no es de nadie, que no existe el futuro. [El futuro no es de nadie/ El futuro no existe / El futuro no es de nadie / Mi futuro es mi presente]

Y pienso yo, ¿Qué es el futuro? ¿Una meta? ¿Una esperanza? ¿Algo que sabes que va a ocurrir? ¿De verdad sabes con exactitud lo que te va a ocurrir dentro de 5 minutos?

Los planes siempre se pueden joder, se pueden ir al traste en cualquier momento. El futuro puede ser cualquier cosa, puedes morir mañana, puede tocarte mañana la lotería, puedes perder a tu gato, puedes suspender por dos décimas un exámen, y todo son circunstancias imprevistas. Y es que el futuro es impredecible, si únicamente miramos al futuro, nos daremos con un canto en los dientes, puesto que el futuro no lo es todo, hay que saber saborear el presente. Es mejor saber vivir del Carpe Diem, pero sabiendo dónde está el límite.

lunes, 27 de junio de 2011

Sobre el individuo moderno.

La estructura de comportamiento del tendencioso ciudadano-estado es preocupante. Camina en el plano de lo individual hasta su futura emancipación primaria, la familia. Cuando llega el resultado final de la maduración de su proceso evolutivo procede a determinar su condición imagen-social proyectada como una forma de reconocer su propia trascendencia en el contexto micro-mundial del que se rodea.

Una vez se encuentre enmarcado en el proceso de confiscación de su intelecto se le otorga un reconocimiento y status psicológico-social a través de su actividad remunerada. Habrá en este punto que referirse a los que procesan una conducta desinteresada sobre la adquisición de remuneración económica por actividad. Otros, procesan una cosmogonía algo desfasada a pesar de la demostrada falta de credibilidad de sus principios más mitológicos.

La maduración se divide en segmentos de comportamiento, lo más primitivo será la consecución de una descendencia, son animales después de todo. Si bien es cierto, existe cierta tendencia a mitificar su propia figura, de esta manera, solventan la traba que les supone verse como animales y que sus actos carezcan de una refutación mayor basada en el entramado organizativo interno. Después del intento de progenie su actividad comienza a decaer hasta la consecución de su muerte.
Las consecuencias son fatales, no desarrolla su intelecto indefinidamente, tampoco desarrolla una capacidad apta para comprender el mundo que le rodea. Como un animal que carece de razonamiento más allá de sus condicionados intereses valora los hechos, y en ellos se ve potenciado por la aceptación del grupo. Este es el comienzo de una organización primaria, fundamental en su desarrollo como individuo, la cual en su base está alterada o falseada por su propia negación, saboteando su libertad creativa para verse acompañado por un grupo a lo largo de su etapa vital.

miércoles, 22 de junio de 2011

Prejuicios podridos

Muchas veces me he topado con situaciones injustas, con prejuicios absurdos e innatos. Pero lo que veo día a día, de vuelta a mi pueblo, es una vergüenza. Sí, siento vergüenza ajena de mi gente, de mi pueblo, con sus mentes tan obtusas y sus costumbres tan arraigadas y estúpidas.

Son prejuicios tan arraigados en mi pueblo que ni siquiera los entiendo. No entiendo el por qué de "huir" del asiento que ha tomado aquella persona de piel oscura. ¡Y para colmo no le dejan sentarse en el asiento vacio de al lado del autobus! Yo, sinceramente, me lo pensaría de buena gana. ¿Qué pasaría si estuvieramos en un país donde lo normal es ser mulato? Tú eres blanco, ¿Te gustaría que te trataran de la misma manera?

viernes, 17 de junio de 2011

El Estado de Derecho ha muerto.

No son pocos los que aún hoy aluden a esta expresión. Ha muerto, como han muerto los principios del mismo como agente de mediación social. Mediante la politización creció la mediatización. Hoy interactúan a su antojo, y nosotros presenciamos el triste juego representativo que ambos conceptos albergan desde lo más profundo de su esencia.

Títeres o demonios, todos caben en este juego. El problema no es que sientan que no son representados, algo más que cuestionable. El problema reside en la liberación de la conciencia. Cuando un individuo decide contrariar la estructura establecida entra en el terreno de la libertad, sentirse libre no tiene por ende la cualidad del bienestar, incontables ejemplos ratifican esto. Si la presión pacífica no es suficiente habrá que establecer otros cauces. Si no se garantizan otros cauces, que sean reales y conducentes a un cambio real no queda más opción que los actos de fuerza. Está en cuestión la toma de decisiones de todos y para todos, si no existe voluntad política y mediática de desarrollar un cambio activo qué solución queda.