Mostrando entradas con la etiqueta Takuskita. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Takuskita. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de septiembre de 2011

El viajero del destino - Prólogo (1º Premio en el torneo XIII de FJE)

Lo que necesitaba ahora era dar un paso más.

Las rentas que le generaban sus anteriores novelas eran ingresos más que suficientes para permitirse el lujo de tomarse un par de años para dedicarse a un proyecto personal que había dejado aparcado durante demasiado tiempo… y había decidido que había llegado la hora de llevarlo a cabo.

Miguel Castillo creía que había conseguido casi todo en la vida. Estaba felizmente casado con una preciosa enfermera llamada Manuela, y tenían una hija estupenda de cinco años de edad, Clara. Su carrera profesional había ido viento en popa, lo que había supuesto darle a él y a su familia una calidad de vida alta, relajada y lujosa. Podía decirse que era feliz, y que hacia feliz a su esposa y a su hija.

Hacía ya medio año que había publicado su último trabajo, La larga espera, y lo cierto es que fue un gran éxito… Pero ahora que había conseguido que su suerte sonriera, quería ir más allá, aspiraba a una novela magistral y sublime, digna de cualquier biblioteca, digna de estar en la historia para siempre… Y para ello, necesitaba algo más que los conocimientos y el vocabulario de un simple escritor… Y nadie, ni siquiera su editor, se lo podría impedir.

Tenía la mirada perdida en la ventana, sumido en una extraña tranquilidad. Veía, con poca definición, su reflejo en el cristal. Su figura bajita, su rostro poco agraciado y su sonrisa inundada de bondad. Vestía un elegante traje gris, con corbata y hasta gemelos. Se decía que la ocasión lo valía… la ocasión que había esperado durante mucho tiempo.

domingo, 21 de agosto de 2011

Zombies

Entramos por fin a la ciudad. Todo esto había sido tan caótico… Joe estaba a mi lado, pero aún así, me sentía sola. Thomas no estaba ya con nosotros, yo misma lo había matado cuando lo convirtieron aquellos engendros. Zombies. Todo parecía como sacado de una película de terror, pero lo estaba viviendo, estaba viendo a mis propios amigos comerse unos a otros, intentar mordernos, ¡Estaba matándolos!
Joe tiró fuerte de mi brazo, un ejército de zombies se acercaba hasta nosotros. Agarré como pude mi pistola y apunté. Entre ellos estaba mi vecina, la abuelita del súper y mi padre.

domingo, 14 de agosto de 2011

The Fallen Angel

Aunque el cielo debería ser un paraíso… En realidad es una compañía y los ángeles somos sus empleados… Aunque nadie sabe esto. Pero lo que nos acontece es que algunos Ángeles han bajado a la Tierra, algo también desconocido.



Era un día cualquiera de clase, yo cargaba con un montón de libros mientras mi pelo negro y largo me tapaba la cara y me impedía la visión. — Pesa…— Dije entre murmullos. La gente pasaba sin siquiera reparar un momento en ese bulto que era yo. Fue entonces cuando di un traspié, me dirigía sin remedio al suelo. — ¿Huh? ¡No!

Una mano apareció como de la nada, me agarró en plena caída y me salvó de comer las motas de polvo del suelo. Era él. — ¡Elías!

Elías es mi compañero de clase. Él y yo no nos habíamos separado desde que comencé el curso en este instituto. A decir verdad, yo ya conocía todo lo que había que saber de este mundo, pero debido a que aparentaba la edad de 15 años, debía asistir a clases hasta mi supuesta mayoría de edad. Elías no era nada del otro mundo, un chico corriente, alto y moreno. Sus ojos grises ya habían hipnotizado a alguna que otra chica del instituto, pero siempre había sido demasiado retraído, por lo que nunca había entablado conversación con ninguna de ellas.

jueves, 4 de agosto de 2011

De todo lo malo nace lo bueno

Recorría aquel pueblo sin rumbo fijo, el cielo estaba encapotado, pero la claridad era indudable, no parecía que quisiera el cielo llover. El viento corría y arrastraba mi pelo hacia atrás, aireándolo. Angie estaba justo a mi lado, sonriente.

Las casas, los coches, el suelo… Todo parecía viejo, desgastado y sucio, aunque en realidad, me parecía bonito, ni siquiera sé el motivo. Las plantas se escapaban de los bordes de la carretera, y alrededor del pueblo, habitaba una gran masa espesa de flora espesa y verde brillante, junto con pequeña fauna, como pequeñas mariposas que revoloteaban por aquí y por allí.

El pueblo era pequeño, y las calles finalizaban cerca del comienzo de éste. Angie y yo pasamos junto a una bocacalle, yo iba distraída mirando el cielo y los edificios, tan grandes, que no pertenecían a ese lugar. Pasada la bocacalle, Angie me tiró fuertemente del brazo: ¡Nena! ¿No lo has visto? –Dijo de repente ella con su voz aguda, como suelo recordar siempre. Me quedé mirándola. No sabía a que se refería. -¿El qué? -Pregunté con curiosidad, ella meneó la cabeza, como diciendo que no tenía los pies en la tierra firme. Tiró nuevamente de mi brazo, y retrocedimos hasta la bocacalle, nos acercamos a un grupo de personas que estaban charlando animadamente, en los que no había reparado hasta ese momento.

Y lo vi, vi su larga melena, su camiseta con su dibujo de la calavera con el brote de cerezo, su sonrisa brillante, escuché su melodiosa voz… Estaba tan sorprendida y emocionada que apenas me podía mover. Alcé el brazo para saludarle, él me miró, abrió los ojos sorprendido, y su cara entera se convirtió en una sonrisa.

Quería acercarme, poder saludarle decentemente, y preguntarle qué tal todo, pero no podía moverme, el pánico había inundado mis músculos. Entonces, Angie empujó mis hombros hacia delante. Tal era mi conmoción que por poco caí de bruces contra el suelo, pero no fue así, porque él se adelantó a los acontecimientos, y agarró mi cintura para evitar que cayese. Me abrazó con delicadeza y añoranza, y me dedicó una sonrisa, esa sonrisa suya tan preciosa, con esos ojos color chocolate brillante…

sábado, 23 de julio de 2011

Water in the fountain

Cuando intentas coger el agua con las manos... Siempre se escapa...

lunes, 18 de julio de 2011

Pañuelos de papel

A veces, me da por pensar demasiado, quizás. Y es que mientras hablo con varios colegas por MSN no he podido evitar hacerme esta pregunta: ¿De verdad la vida es tan fría, tan cruel en su propio egoísmo?

Siempre, desde muy pequeña, he pensado que algo malo ocurría donde yo vivía, que el mundo no podía ser tan injusto. Pero, ahora que soy quizá un poco más madura, me doy cuenta de que no es sólo mi pueblo, esto va mucho más allá. Quizás las películas y las historias de los cuentos me han comido la cabeza, quizás todo eso sea pura fantasía. Y me deben haber comido muy mucho la cabeza cuando no me entra en la cabeza la idea de amigos de usar y tirar, novias de usar y tirar, hoy en día, todo es de usar y tirar... ¡Como los pañuelos de papel! ¿En dónde quedó la idea de los amigos de toda la vida que siempre están ahí cuando los necesitas? ¿En dónde quedó el amor que realmente lo vale, que lo vence todo? Parece haberse destruido con un pequeño soplido. Y sinceramente, incluso me dan ganas de irme a vivir a una de esas tribus africanas casi extintas hoy en día, ¡Por nuestro egoismo! No es que quiera ser aguafiestas, pero no solo estamos jodiendo a los demás, estamos jodiendonos a nosotros mismos también.

Mi madre, desde muy pequeña, me había enseñado que la comida cuando no se hacía con cariño, sabía muy diferente, aunque tuviera las mismas especias e ingredientes, las mismas cantidades. Pero abandonamos la comida que nos da nuestra madre para irnos a por la comida rápida que para mi gusto, no es otra cosa que basura.

Pero claro, es de inocentes darle el mismo cariño a todo el mundo. Y en eso, hay que ser más listos que los zorros.

domingo, 3 de julio de 2011

Futuro inexistente

Nunca pienso en el futuro. Llega enseguida. (Albert Einstein)

---

Existe una canción de Dorian (El Futuro no es de Nadie) en la que la letra nos dice que el futuro, como bien dice el título, no es de nadie, que no existe el futuro. [El futuro no es de nadie/ El futuro no existe / El futuro no es de nadie / Mi futuro es mi presente]

Y pienso yo, ¿Qué es el futuro? ¿Una meta? ¿Una esperanza? ¿Algo que sabes que va a ocurrir? ¿De verdad sabes con exactitud lo que te va a ocurrir dentro de 5 minutos?

Los planes siempre se pueden joder, se pueden ir al traste en cualquier momento. El futuro puede ser cualquier cosa, puedes morir mañana, puede tocarte mañana la lotería, puedes perder a tu gato, puedes suspender por dos décimas un exámen, y todo son circunstancias imprevistas. Y es que el futuro es impredecible, si únicamente miramos al futuro, nos daremos con un canto en los dientes, puesto que el futuro no lo es todo, hay que saber saborear el presente. Es mejor saber vivir del Carpe Diem, pero sabiendo dónde está el límite.

miércoles, 22 de junio de 2011

Prejuicios podridos

Muchas veces me he topado con situaciones injustas, con prejuicios absurdos e innatos. Pero lo que veo día a día, de vuelta a mi pueblo, es una vergüenza. Sí, siento vergüenza ajena de mi gente, de mi pueblo, con sus mentes tan obtusas y sus costumbres tan arraigadas y estúpidas.

Son prejuicios tan arraigados en mi pueblo que ni siquiera los entiendo. No entiendo el por qué de "huir" del asiento que ha tomado aquella persona de piel oscura. ¡Y para colmo no le dejan sentarse en el asiento vacio de al lado del autobus! Yo, sinceramente, me lo pensaría de buena gana. ¿Qué pasaría si estuvieramos en un país donde lo normal es ser mulato? Tú eres blanco, ¿Te gustaría que te trataran de la misma manera?